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    Que bello amanecer                   Que bello es cuando el sol hace su salida con alegría,        Que bello es cuando el sol nos salva de la oscuridad infinita,    Que bello es cuando el sol nos transmite su rayo de esperanza, Su belleza o su destello de amor y ternura.   
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    ¡ Que bello amanecer¡                   Que bello amanecer cuando el sol hace su salida con alegría,               Que bello es cuando el sol nos salva de la oscuridad infinita,           Que bello es cuando el sol nos transmite su rayo de esperanza. Su belleza o su destello de amor y ternura.                 

EPISODIO DEL LEÓN

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En Valencia con los suyos vivía el Campeador. con él estaban sus yernos los Infantes de Carrión. Un día que el Cid dormía en sus escaño, sin temor, un mal sobresaltó entonces, sabed les aconteció: Escapóse de una jaula, saliendo afuera, un león. Los que estaban en la Corte sintieron un gran temor...
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UN TRUQUITO PARA LOS CERVECEROS El problema:  Cualquiera que haya montado una fiesta en condiciones sabe perfectamente que cuando la cerveza empieza a escasear se producen avalanchas de botellas dentro del frigorífico. La solución:  Una pinza de las de sujetar papeles, sujeta a la balda de la nevera, te permitirá sostener pirámides de botellines sin riesgo de alud.
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Albaicin, patrimonio de la humanidad  Hospital Real San Ildefonso Aljibe Rey

fiestas y tradiciones

  Esta sociedad en la que vivimos, llena de prisas, catástrofes, consumismo y des personalización, nos hace, nos hace perder la alegría y el optimismo para vivir y disfrutar.   Cada vez que se echan más en falta momentos para juntarnos , charlar, cantar, bailar y divertirnos...    A lo largo de la historia, la humanidad siempre ha encontrado huecos para celebrar sus alegrías, olvidar sus fracasos y, por encima de todo, comunicar sus vivencias y su capacidad creadora.    Hoy y siempre las fiestas nos animan la vida....

RÍO VERDE

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La Hora Bruja

La hora bruja que era como mi amiga Carmela llamaba a lasa doce de la noche, se acercaba.Nuestros vasos vacíos, sobre el borde del billar, contemplaban cómo mi amigo y yo nos divertíamos jugando a aquel maravilloso juego de carambolas que habíamos aprendido al comienzo de nuestra adolescencia en la casa de  don Amancio, inseparable y admirado compañero de trabajo de mio padre. De repente, algo cambió en el ambiente.